Anda que no le hemos echado cuento esta semana a hablapalabra, anda-que-no. O casi mejor en plural, cuentos. Cuentos de todos los colores y sabores, de todos los rincones del mundo y de todas las épocas. Porque si el título del capítulo nos decía que las palabras son de los antepasados, los relatos son una de las formas más evidentes en que las palabras de los antepasados llegan hasta nosotros. Lo siguiente es escucharlas y entender qué nos dicen (y decidir si nos sirve para algo, claro).
El porqué de los cuentos.
Una de las primeras cosas que nos han preocupado esta semana ha sido de dónde salen los relatos. Es decir, a qué se debe una tradición tan fuerte, capaz de durar miles de años a base, sencillamente, del boca a oreja: hijos que escuchan a padres, padres que escucharon a abuelos, abuelos que escucharon a bisabuelos (y lo mismo con hijas, madres, abuelas y bisabuelas, se entiende).
Contar parece una necesidad universal, seguramente ahí esté la clave de todo. No hay grupo humano (desde los habitantes de las modernas ciudades de Japón hasta las tribus más perdidas del Amazonas) que no maneje un buen puñado de narraciones. ¿Cómo se explica esa necesidad? Hemos encontrado tres motivos que parecen resumirlos todo:
Hablar del mundo que nos rodea y de las cosas de la vida, como defienden Lorena y Adrián.
Compartir conocimientos, normas o creencias, y transmitirlos de generación en generación, según sostienen Alicia, Pablo y Mario.
Entretenerse, tal y como señalan muy oportunamente Ana e Inés.
Por supuesto, no todo iba a ser hacernos preguntas en abstracto, sino que quisimos investigar sobre algunas de las más importantes...
Tradiciones orales del mundo.
Clara y María, por ejemplo, se han informado sobre los cuentos árabes. Y como no podía ser de otra manera, le prestan especial atención a Las mil y una noches. ¿Habéis visto alguna vez un volumen completo de esta tremenda colección de relatos? Madre mía, es tan grande que casi da vértigo.
Yara, en cambio, nos acerca la tradición rusa, sin duda una de las más ricas de Europa.
Eric y Pablo (que según parece comparten una misma fuente de información) sostienen con sus investigaciones que la los cuentos más antiguos vienen de Egipto, aunque aprovechan para hacer un repaso por otras procedencias.
Sin embargo Eduardo y Alba (que, curiosamente, también comparten una misma web de referencia) no opinan lo mismo. Según sus averiguaciones la tradición sumeria es aún más antigua. Aportan como prueba el poema de Gilgamesh. Relacionado con esta polémica, en el foro de la semana se puede leer el hilo que se titula: ¿Cuál es el rastro más antiguo?
Roberto, por su parte, se queda en la tradición castellana y nos presenta a Don Juan Manuel y su estupendo libro de cuentos medievales titulado El Conde Lucanor.
Para acabar con este recorrido tan variado, Pablo (que como podéis ver ha tenido una actividad frenética en hablapalabra esta semana) nos habla de los contadores de historias de Camerún.
También merecen que se les eche un ojo el debate del foro sobre los hermanos Grimm y ese que se titula ¿Por qué cada país tiene diferentes relatos?
Pero, ¿nos íbamos a conformar con echar la mirada atrás y contemplar el pasado? Pues claro que no. Porque de las cosas que nos interesan de todo esto, quizá la que más es...
La tradición viva.
¿Qué cuentos se cuentan hoy en día? ¿Quién los cuenta? ¿Cómo? ¿Se está perdiendo el arte de contar? Eduardo, al final de su entrada sobre la literatura japonesa, nos ofrece un enlace a una entrevista que nos hará pensar sobre estos temas.
Para demostrar que los cuentos gozan de una salud de hierro, algunos de los hablapalabristas se han lanzado a documentar o representar relatos. El resultado es impresionante. Mirad, si no me creéis, los videos que han preparado Rodrigo (que da vida a El mono titiritero), Lucía (que representa Caperucita Roja), Pablo (que relata con mucha soltura El milano y el cuervo) y Olivia (que implica a casi toda su familia para hacer Los tres cerditos). Monica, por su parte, nos trae el testimonio de su abuelo sobre el cuento de El pastorcito.
Mientras, en el foro también hemos compartido nuestras experiencias personales con los cuentos, desde cuál es el primero que recordamos hasta nuestros personajes favoritos.
El hipercuento.
Para jugar y descubrir, a la vez, nuevas formas de elaborar historias hemos abierto en el panel de la semana 8 un tipo de cuento muy especial. En él las escenas no se suceden en línea, de una en una, como es habitual, sino que se relacionan a través de enlaces que permiten un montón de posibilidades distintas de lectura. Lo llamamos hipercuento. Incluso, por si no te aclaras, hemos puesto a tu disposición unos mapas que te ayudarán a orientarte en las diferentes escenas.
Y creo que ya está. ¿Me he dejado algo en el tintero? Si crees que así es, aún estás a tiempo de arreglarlo. A lo largo de esta semana que entra "remataremos" el asunto de los relatos para dar por acabado el capítulo 3. Estamos ya nada más y nada menos que en la novena semana de hablapalabra. ¡Esto vuela!
ntndes el lngje sms?
Hace 16 años
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