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Lo que dijimos primero [semana 7]

¿Qué fue? ¿Por qué? ¿Para qué? Se supone que el lenguaje tuvo su principio, como lo tienen todas las cosas. ¿Pero podemos conocer ese principio? ¿Lo podemos situar de alguna manera? ¿Lo podemos explicar? Eso mismo hemos intentado a lo largo de toda la semana. Y bueno, se nos ha dado bastante bien. Como de costumbre, hemos encontrado algunas respuestas y muchas más preguntas de las que traíamos en el zurrón.

El nacimiento del lenguaje.

Habéis sido muchos los que os habéis esforzado por encontrar la "chispa" que encendió el lenguaje, ese cambio que transformó por completo la evolución de los homínidos. Y lo habéis hecho de dos formas distintas: bien a través de teorías o bien a través de cuentos.

En el primer grupo, podemos empezar por el blog de Ana, donde encontraremos hasta 10 teorías diferentes sobre el origen del lenguaje. ¡Un abanico impresionante! Parece que casi cualquier cosa pudo dar lugar a las "primeras palabras": los sonidos naturales del entorno, los gruñidos que acompañan al esfuerzo muscular, las expresiones espontáneas de emoción, el juego, la cooperación, la necesidad de reconocerse, la magia, o incluso un "inventor consciente". Roberto parece seguir la misma fuente de información que Ana, pero se queda con sólo 3 de esas teorías. Lorena ha buscado por su cuenta y nos habla de la importancia del área de Broca (en el cerebro). Mario también tiene su propia teoría. Lucía, que parece estar a la última en investigaciones genéticas, nos habla de la importancia de un gen de nombre extraño: el FOXP2.

Mientras tanto, con todos los cuentos que habéis publicado casi podríamos (y no descartamos hacerlo, ojo) editar un libro. Hay para todos los gustos. Eric y Roberto son los únicos que coinciden en la palabra "más" como la primera de todas. Luego ya cada cual tiene su apuesta: Lorena "fuego", Clara "compartir", Alba "papá", Eduardo "bow-wow", Pablo "oua" y Yara "buba". Mención aparte merece el video que han realizado Rodrigo y Lucía para el canal de hablapabra.

Con toda esa imaginación, claro, no es extraño que os hayáis sacado de la manga un buen puñado de...

Diccionarios primitivos


Pongamos por muestra, aunque hay más, los de Roberto (que nos deja una aclaración importante, las palabras primeras debían ser a la vez fáciles e importantes), Sergio, Mónica, Olivia y Alicia.

Al mismo tiempo, en el foro también encontramos mucha actividad relacionada con este tema: desde otras propuestas completas de diccionario, hasta discusiones sobre las palabras primitivas como las de los hilos "naturaleza" y "te quiero".

Humanidad y lenguaje

Ha sido otro de los puntos discutidos de la semana. La pregunta, tal y como estaba planteada en el guión, se disparó primero en el foro: ¿Antes de hablar éramos humanos? Luego vinieron las respuestas en los blogs. Mario, Irene y Lydia nos han dejado sus argumentos. Parece que la opinión más extendida es que sí, que los homínidos ya eran humanos antes de hablar. Todo lo contrario de lo que dice esta libreta mágica.

El hombre no existe sin lenguaje from Joqui on Vimeo.

Natural o tecnología

Esa es la última cuestión. Y aquí sí encontramos división de opiniones entre los hablapalabristas. De un lado tenemos a los defensores del lenguaje como hecho natural, entre los que se cuentan Pablo, Olivia y Adrián. En el lado opuesto tenemos a quienes sostienen que el lenguaje es una tecnología más (como la escritura, la rueda o la radio), entre ellos Sergio y Mónica. El asunto también ha traido cola en el foro.

Y hasta aquí lo que ha dado de sí una semana más en hablapalabra. En la que empieza mañana hablaremos de esos tesoros verbales que nos llegan de nuestros antepasados: los relatos. ¿Qué nuevas joyas descubriremos? Cosas de no perderse, eso seguro.

Antes de despedir este dominguero, no querría dejar pasar la oportunidad de haceros un breve comentario que, espero, no suene a reproche. Lo que quiero decir es que, a la hora de publicar en los blogs, es justo diferenciar entre las palabras que son nuestras y la información que sacamos de otros sitios. A veces ocurre que alguien copia lo que ha encontrado en una web, por ejemplo, sin ponerlo entre comillas, ni reconocer la fuente de información, ni dejar un enlace para que quien quiera pueda acudir al texto original. En cambio, sería mucho más honesto nombrar al menos de dónde se ha sacado la información que citamos y, siempre que se pueda, enlazar la fuente. Así todos tendremos mejor acceso a la información y podremos distinguir lo que viene de un lado y de otro. ¿No os parece la mejor opción?

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